domingo, 28 de febrero de 2010

Gracias a ti.

Estoy triste por lo que dejo atrás, pero a la vez estoy feliz porque por primera vez tomo mis propias decisiones… Gracias a ti he aprendido que en ocasiones hay que arriesgar para que las cosas salgan bien, que alguna vez para conseguir un sueño hay que seguir un camino incierto, pero que caer es sólo parte del juego y el único secreto está en volver a levantarse y afortunadamente, uno nunca está solo del todo y aunque a veces nos parezca que ya nada tiene sentido, la vida siempre encuentra la forma de seguir adelante. También he comprendido que alguna vez hay que romper con el pasado para conseguir lo que queremos y que aunque toda ruptura nos causa un dolor sólo al alejarnos entendemos que lo que hoy nos parece el final, mañana será sólo el principio de otra historia.

sábado, 27 de febrero de 2010


-Y así es como el león se enamoró de la oveja…


-¡Qué oveja tan estúpida!

-¡Qué león tan morboso y masoquista!


martes, 23 de febrero de 2010



ESOS DI
AS .. EN QUE

TODO


ES COLOR

DE ROSAA .. (LL

lunes, 1 de febrero de 2010

La echo de menos..

Allí estaba ella, en el dormitorio, ese dormitorio donde tantos momentos pasamos juntas, con su sonrisa, con esos ojos negros, esos ojos tristes y húmedos que lamentaban haber cometido el peor error de toda su vida. Jamás pensó en las consecuencias, jamás pensó en el dolor que podría causar en los demás…
Me quedé sin palabras, sin aliento y me dolía todo, todo lo inalcanzable, todo lo abstracto y hasta todo lo que era imposible de doler. Yo me encontraba en la playa, sentada en la fina y blanca arena del mar, observando aquel lejano horizonte y pensando en todos nuestros momentos vividos, todos nuestros secretos, todo… y eso jamás volverá. Jamás volveré a verte, jamás podré volver a darte un tierno beso, jamás… una palabra que viaja con el viento y se me hace difícil de comprender.
Nunca se paró a pensar en nosotros, en sus tres hijos; aquellos a los que debía sustentar, a los que debía ver crecer y atender con sus finas manos. ¿Sabes? Se lo perdono todo, le perdono el error que me hiere tanto, que me duele el corazón sólo de pensar que podría estar aquí junto a mí…
Como me gustaría poder volver a verte, como me gustaría poder volver a deambular a tu lado sosteniendo fuertemente tu mano para no soltarte jamás, como me gustaría que tu blanca y suave piel palpara mi cuerpo, como me gustaría poder darte un fuerte beso y poder abrazarte tan fuerte hasta dejarte sin aliento, hasta dejarte sin aire, sin resollar…
Nunca olvidaré esas tardes en el parque, riendo, explicando todas esas historias sin un final, pensando en el futuro, ese futuro que jamás existirá, ese futuro que es imposible que vuelva a existir, aunque sabes perfectamente que jamás olvidaré las palabras que salieron de tus labios, esas palabras que manifestaban lo mucho que me parecía a ti… Sé que jamás volveré a verte… Quizá en sueños como hasta ahora.
Tu amor y el mío, dos cosas muy distintas, tanto que no pueden unirse, aunque ¿quién sabe? Quizá algún día puedan volver a hacerlo ¿no? de echo ya lo hicieron una vez ¿recuerdas?; tus pensamientos y los míos, tú y yo… juntos formábamos un solo corazón y ¿ahora?, ahora sólo soy una pobre niña que divaga sin sonrisa sola por las calles, que sufre cada día entre las cuatro paredes de su habitación. ¿Sabes? Te echo de menos…
Sé que cuando me levante no estarás allí para decirme “Buenos días, ¿cómo has dormido hoy?”, sé que no estarás aquí el día de mi aniversario para poder felicitarme. Realmente es muy dramático, pero pienso que no se puede tener todo en esta vida. Quizá algún día nos reencontremos en un mundo lejano, donde no hayan diferencias, donde no exista el dolor y el cual espero con impaciencia, pero mientras tanto te pido por favor que me esperes allí donde estés, que yo en cuanto pueda vendré para quedarme por siempre a tu lado, siempre contigo, siempre…
Te amo, esas dos las dos palabras que tengo para ti, esas y más… aunque no pueda decírtelo todo, prefiero plasmarlo en papeles y que todo esto quede en un simple recuerdo, aquel recuerdo feliz, en todo aquel momento en el que tenia aquella sonrisa que tanto te gustaba en mi rostro, una sonrisa es la palabra que ahora no tengo conmigo. Por ahora tengo que conformarme con ser fuerte aunque ya sé hacerlo tan bien que he aprendido a tener capacidad para varias cosas, como por ejemplo, a ser tu amigo comprensiva para poder observarte de cerca, siempre siendo tu pañuelo de lágrimas. Yo que te he visto llorar y te he visto reír y ahora nos separa esa pequeña distancia; ahora parece mentira que nada de esto pase de verdad. Vivo sumergida en un sueño en el que únicamente quiero escuchar de esa dulce boca aquel te quiero princesa que con frecuencia susurrabas en mi oreja…